Las precipitaciones de las últimas horas han provocado inundaciones, deslizamientos, cierres viales y daños en viviendas. Autoridades mantienen monitoreo permanente y atienden puntos críticos en varias zonas del departamento.
Las lluvias no dan tregua en Cundinamarca y ya dejan un panorama complejo en al menos 14 municipios, donde se reportan emergencias por deslizamientos de tierra, inundaciones y afectaciones en la red vial.
El más reciente balance de la Unidad de Gestión del Riesgo advierte que Bojacá, La Mesa, Guayabal de Síquima, Tena, Anolaima, Pandi, San Bernardo, Anapoima, La Calera, Quebradanegra, Nocaima, San Francisco, Tabio y San Antonio del Tequendama concentran los principales eventos derivados de la temporada de lluvias.
Uno de los focos de mayor preocupación se ubica en Bojacá. Allí, en la vereda Robledo Blanco, un proceso de socavación mantiene en riesgo a cerca de 200 familias ante la posibilidad de una avenida torrencial. La situación llevó a las autoridades a convocar un consejo extraordinario para evaluar medidas urgentes.
La movilidad también se ha visto fuertemente impactada. En el municipio de La Mesa, permanece cerrada la vía Mosquera – La Mesa, a la altura del kilómetro 75 y en el sector conocido como La Y hacia El Colegio, debido a deslizamientos y caída de material. Aunque se adelantan trabajos de remoción, la normalización del tránsito podría tardar varias horas.
En otros puntos del departamento, como Guayabal de Síquima y Pandi, los movimientos en masa mantienen restricciones viales y obligan a un monitoreo constante. A su vez, en La Calera y Nocaima, las lluvias provocaron inundaciones en viviendas, generando afectaciones a varias familias.
El reporte también da cuenta de un siniestro vial en San Bernardo que dejó una persona fallecida, en medio de las difíciles condiciones climáticas.
Entre los eventos que requieren atención prioritaria se encuentran las inundaciones en San Antonio del Tequendama por desbordamiento de quebradas, la atención a comunidades afectadas en Pandi y la alerta en Caparrapí por la inestabilidad de un talud que compromete la movilidad.
Los organismos de socorro y los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo continúan desplegados en el territorio, adelantando labores de verificación, atención de emergencias y seguimiento a las zonas más vulnerables.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía a evitar transitar por vías afectadas, mantenerse alejados de ríos y quebradas ante posibles crecientes súbitas y consultar únicamente información oficial, mientras persisten las lluvias en el departamento.
