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A la cárcel una mujer que habría quemado con una cuchara caliente la cara de su hija menor de edad

Al avalar los argumentos de la Fiscalía, un juez de control de garantías de Santa Marta (Magdalena) impuso medida de aseguramiento en centro carcelario contra una mujer señalada de haberle quemado la cara a su hija de 8 años con una cuchara caliente.

Se trata de una ciudadana de Venezuela de 36 años, quien fue capturada junto con su pareja sentimental, por uniformados de la Policía de Infancia y Adolescencia en cumplimento de una orden judicial.

Las dos personas fueron aprehendidas luego de que vecinos del sector donde reside la mujer en compañía de la menor de edad, en el municipio de Fundación (Magdalena), denunciaran los continuos maltratos a los que la mujer presuntamente sometía a la niña.


El último episodio de violencia física del que se da cuenta habría ocurrido el 17 de septiembre pasado, cuando la mujer, en un ataque de ira, al parecer tomó el cubierto caliente y se lo puso en el rostro a la niña.

A la casa de la presunta agresora llegaron servidores de la Policía Nacional y personal de la Comisaría de Familia local para rescatar a la pequeña, lo mismo que a sus hermanos, también menores de edad.

Medicina Legal determinó de manera provisional una incapacidad de 15 días para la víctima, y se espera una nueva valoración para establecer las secuelas que puedan quedar en la niña a causa del maltrato del que vendría siendo víctima desde tiempo atrás.

Siguiendo el direccionamiento estratégico impartido por el Fiscal General de la Nación, Francisco Barbosa Delgado, las investigaciones relacionadas con posibles vulneraciones a los derechos de los niños, niñas y adolescentes son una prioridad, por ello, el fiscal del caso imputó a la capturada como presunta responsable del delito de violencia intrafamiliar en concurso homogéneo sucesivo.

Tras la imputación, la mujer aceptó su responsabilidad en los hechos atribuidos. Entretanto, su compañero sentimental no fue objeto de ninguna medida de aseguramiento, pues se comprobó que no convivía con la supuesta agresora y, al parecer, no participó en los hechos. Sin embargo, se le corrió traslado del escrito de acusación.