Una empresa dedicada a la explotación minera en zona rural del municipio de Madrid tuvo que suspender de manera inmediata sus actividades tras evidenciarse múltiples incumplimientos ambientales que estaban generando daños a los recursos naturales del sector.
La medida fue adoptada luego de varias denuncias ciudadanas y de una serie de visitas técnicas que permitieron constatar afectaciones al agua, al suelo y a la flora, así como la inadecuada disposición de residuos de construcción y demolición (RCD), conocidos como escombros.
Durante la inspección, realizada por equipos técnicos y jurídicos, se evidenció que la empresa no estaba cumpliendo con el Plan de Manejo y Recuperación Ambiental autorizado desde 1997. Entre las irregularidades detectadas se encuentran el vertimiento de aguas no domésticas directamente al suelo sin el respectivo permiso y el aprovechamiento de recursos sin autorización.

Uno de los hallazgos más graves fue la afectación a 31 árboles de la especie eucalipto dentro del predio, lo que constituye una infracción adicional a la normativa ambiental vigente.
Como resultado del análisis técnico y jurídico, se ordenó la suspensión de la extracción de materiales de construcción y, de manera simultánea, se prohibió la recepción y disposición de escombros en todo el predio. Así lo confirmó la directora regional Sabana Occidente, Lina Camila Cortés, quien señaló que también se identificaron vertimientos generados por la actividad minera sin los permisos correspondientes.
Durante la visita de inspección, las autoridades detectaron el ingreso de dos volquetas con material que iba a ser dispuesto directamente sobre el suelo, por lo que se procedió a la toma de muestras para su respectivo análisis.
Las autoridades ambientales reiteraron que los residuos de construcción y demolición deben ser entregados únicamente a gestores autorizados, con el fin de evitar daños a los ecosistemas y proteger los recursos naturales del territorio.
