La comunidad de la vereda El Corzo, en el municipio de Madrid (Cundinamarca), completó una semana de profunda indignación tras confirmarse un segundo robo en la escuela rural de la zona. A la medianoche, de este jueves 8 de octubre, sujetos ingresaron nuevamente a las instalaciones para llevarse las estufas, dejando al plantel educativo sin los elementos básicos para operar y consolidando una crisis que los habitantes atribuyen directamente a la desatención institucional.
El nuevo golpe criminal ocurre apenas siete días después de que los líderes comunales y veedores del sector denunciaran públicamente y ante las autoridades el hurto de 40 refrigerios destinados a la alimentación de los menores. En ese momento, la Junta de Acción Comunal exigió medidas preventivas urgentes; sin embargo, según denuncian los habitantes, el llamado fue ignorado.
«Es indignante e inaceptable la incapacidad de la fuerza pública para proteger una escuela rural a la que se le advirtió el riesgo con nombre y apellido. La seguridad no se gestiona con excusas ni con promesas de escritorio», señalaron voceros de la comunidad.
Para los residentes y líderes de esta zona, la falta de respuesta oportuna por parte de la administración municipal y de la Policía Nacional evidencia un preocupante abandono estatal. La comunidad advierte que los planteles educativos rurales se han convertido en blanco fácil para la delincuencia ante la ausencia de patrullajes permanentes y estrategias efectivas de vigilancia nocturna.
Ante este panorama, los habitantes de El Corzo hicieron un llamado a las autoridades departamentales y locales para que se corrijan las fallas en la estrategia de seguridad y se garantice la protección de los bienes públicos, recordando que la niñez y la educación rural no pueden seguir quedando a merced de la criminalidad.