Un operativo contra el contrabando y la adulteración de licor dejó al descubierto una red ilegal que operaba en Bogotá y que ponía en riesgo la salud de los consumidores. En total, las autoridades incautaron más de 7.000 elementos ilegales.
Durante los allanamientos, realizados en sectores del centro y sur de la capital, fueron decomisadas 4.131 unidades de licor adulterado, 2.500 estampillas falsificadas y 640 cajetillas de cigarrillos de contrabando.
Las acciones fueron lideradas por la Gobernación de Cundinamarca, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, el CTI, el Invima y unidades del Ejército Nacional.
De acuerdo con las autoridades, los productos estaban listos para ser distribuidos en el mercado ilegal, lo que representa un riesgo directo para la salud pública y millonarias pérdidas para el departamento.
El gobernador Jorge Rey aseguró que este resultado hace parte de una ofensiva para frenar las estructuras criminales dedicadas a la producción y comercialización ilegal de licor y cigarrillos.
En el operativo también participaron unidades especializadas como el Gaula Cundinamarca y el Batallón de Fuerzas Especiales Urbanas No. 5.
La administración departamental reiteró que continuará intensificando los controles para combatir estas economías ilegales y proteger los recursos destinados a inversión social.
