El comportamiento de las enfermedades en Cundinamarca muestra un contraste: mientras los casos de dengue y fiebre amarilla van a la baja, crece la preocupación por el aumento de notificaciones asociadas a sarampión y rubéola.
El foco de las autoridades sanitarias está hoy en 52 reportes de casos sospechosos de estas dos últimas enfermedades, concentrados principalmente en Soacha, Tocancipá, Madrid y Mosquera. Aunque hasta ahora no hay confirmaciones, el incremento en los reportes llevó a mantener activa la alerta y a reforzar las medidas de prevención.
En paralelo, el departamento registra resultados positivos en el control del dengue. Tras Semana Santa, entre el 5 y el 18 de abril, se notificaron 105 casos, lo que representa una reducción del 52 % frente al mismo periodo de 2025. Sin embargo, la situación no es homogénea: El Colegio, Guaduas, Medina, Cáqueza y Puerto Salgar siguen catalogados como municipios en brote.
Un panorama similar se observa con la fiebre amarilla. En lo corrido del año se han reportado 35 casos, de los cuales 34 ya fueron descartados y uno continúa en estudio. Esto se traduce en una disminución del 32 % y sin contagios confirmados hasta el momento.
Las autoridades explican que factores climáticos recientes han incidido en la dinámica del dengue, al favorecer la reproducción del mosquito transmisor. Por esta razón, se han intensificado acciones como fumigaciones focalizadas, monitoreo epidemiológico y campañas de sensibilización en zonas priorizadas.
Al mismo tiempo, la respuesta institucional se ha concentrado en fortalecer la vacunación. Durante el primer trimestre del año se aplicaron más de 34.000 dosis contra fiebre amarilla y 3.440 contra sarampión y rubéola, a través de jornadas masivas y estrategias dirigidas a población en mayor riesgo.
Desde la Secretaría de Salud insisten en la importancia de mantener medidas preventivas en casa, como eliminar depósitos de agua que puedan convertirse en criaderos de mosquitos, así como tener al día los esquemas de vacunación.
El departamento continúa en coordinación con alcaldías y hospitales para hacer seguimiento a los casos y contener cualquier posible expansión de estas enfermedades.
