La temporada de lluvias ya cobra vidas en Cundinamarca. En menos de 48 horas, dos personas murieron en hechos asociados al aumento de caudales en ríos y quebradas, lo que llevó a las autoridades a ordenar restricciones inmediatas en todo el departamento en plena Semana Santa.
El reporte, entregado por la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres (UAEGRD), da cuenta de emergencias en Fusagasugá y Villeta, donde las condiciones hidrológicas se han deteriorado por la intensidad de las precipitaciones y la saturación de los suelos.
En zona rural de Fusagasugá, una mujer de 29 años falleció tras ser arrastrada por una quebrada en la vereda Guayabal cuando intentaba cruzarla. En Villeta, continúa la búsqueda de una persona que habría muerto por inmersión en el sector Salto de los Micos, en medio de corrientes que dificultan las labores de rescate.
Con este panorama, la UAEGRD instruyó a las autoridades locales a aplicar sin excepciones las medidas de control establecidas en la Circular 004 del 30 de marzo de 2026. La directriz es clara: queda prohibido el ingreso a ríos y quebradas en todo el territorio.
A esto se suma el cierre temporal de balnearios, la suspensión de actividades recreativas en rondas hídricas y la evacuación preventiva en zonas de alto riesgo, especialmente en áreas donde se han identificado posibles crecientes súbitas.
Las alertas se concentran en la cuenca baja del río Bogotá y en los ríos Negro y Sumapaz, donde las condiciones actuales mantienen un riesgo elevado de inundaciones.
Las autoridades insistieron en que el mayor factor de riesgo sigue siendo la exposición directa a las fuentes hídricas. Por ello, reiteraron el llamado a acatar las restricciones y evitar conductas que puedan derivar en nuevas emergencias.
Mientras avanza la temporada invernal, el monitoreo se mantiene de forma permanente y no se descartan decisiones adicionales si las condiciones lo exigen.
