El canino presentaba una herida abierta de gravedad en el cuello, al parecer provocada por la fricción prolongada con una cadena. Tras recibir atención médica, fue adoptado por uniformados de la Estación de Policía del municipio.
Un caso de presunto maltrato animal fue atendido por la Policía Nacional de Colombia en el municipio de Girardot, luego de que varias llamadas ciudadanas alertaran sobre constantes aullidos de dolor provenientes de una vivienda en el barrio Gólgota.
Al llegar al lugar, los uniformados encontraron a un canino criollo, llamado “Doki”, con una herida abierta de gravedad en la región del cuello. De acuerdo con el dictamen médico veterinario emitido por la Secretaría de Desarrollo Rural y Ambiente, la lesión habría sido ocasionada por la fricción prolongada con una cadena, lo que le generó limitaciones en la movilidad de sus extremidades y dificultad para su movimiento normal.
Ante la evidencia física y el señalamiento de testigos, la Policía procedió a la captura en flagrancia de una mujer de 52 años, quien fue puesta a disposición de la Fiscalía General de la Nación. La implicada deberá responder por el delito de maltrato animal, contemplado en el artículo 339A del Código Penal Colombiano.
Tras el rescate, el animal recibió atención médica prioritaria para estabilizar su estado de salud. En un gesto que marca un nuevo comienzo para “Doki”, los uniformados de la Estación de Policía de Girardot decidieron adoptarlo oficialmente y asumir su proceso de recuperación y cuidado permanente.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier hecho de crueldad animal a través de la línea 123 o en la estación de Policía más cercana.
