Un nuevo hecho de inseguridad se registró en la zona rural de Zipacón, donde una familia fue víctima de un asalto a mano armada dentro de su vivienda, ubicada en la vereda El Campanario, a un costado de la vía que comunica al municipio con Facatativá.
De acuerdo con la denuncia, el hecho ocurrió hacia las 9:00 de la mañana de este miércoles, cuando tres hombres llegaron hasta la propiedad y, bajo el pretexto de pedir agua, lograron que el propietario saliera a atenderlos. En ese momento, los sujetos lo intimidaron con armas de fuego y lo obligaron a ingresar nuevamente a la vivienda.
Una vez dentro, el hombre fue amarrado de pies y manos con cuerdas. La misma situación se repitió con su esposa y otras dos personas que se encontraban en el lugar, entre ellas una menor de 10 años, quienes permanecieron retenidas mientras los delincuentes cometían el hurto.
Tras abandonar el inmueble, los asaltantes dejaron a las víctimas inmovilizadas. Minutos después, una mujer de 66 años logró desatarse y encontró un teléfono celular que había permanecido en modo silencioso, por lo que no fue detectado durante el asalto. Con este dispositivo se comunicó con la Policía para reportar lo sucedido.
Según se conoció, las unidades policiales se encontraban atendiendo otro procedimiento en la inspección de El Ocaso, lo que retrasó su llegada al sitio por más de una hora, tiempo en el que los responsables ya habían huido del sector.

Durante el asalto fueron hurtados 1.700.000 pesos en efectivo, un computador portátil, dos teléfonos celulares, una tableta y otros objetos de valor.
Habitantes del municipio expresaron su preocupación por el incremento de hechos delictivos, especialmente en las zonas rurales, y solicitaron mayor presencia de las autoridades para prevenir nuevos casos de inseguridad.